Después de los 30 años, el chequeo ginecológico periódico es fundamental para cuidar tu salud
femenina. Muchas enfermedades pueden no presentar síntomas en sus etapas iniciales, por lo
que la prevención y la detección oportuna hacen la diferencia.
Como parte de la consulta ginecológica, el especialista puede recomendar estudios como:
● Consulta y revisión ginecológica anual.
● Exploración física.
● Papanicolaou para la prevención del cáncer cervicouterino.
● Prueba de VPH, según la edad y cada caso.
● Ultrasonido pélvico o ultrasonido transvaginal para evaluar el útero y los ovarios.
● Exploración mamaria y, cuando corresponda, mastografía y ultrasonido mamario para la detección oportuna
del cáncer de mama.
No todas las mujeres requieren los mismos estudios ni con la misma frecuencia. La edad, los
antecedentes familiares y el historial médico permiten definir un plan de seguimiento
personalizado.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta para proteger tu salud. Acudir con un
ginecólogo oncólogo para realizar tu chequeo ginecológico y resolver cualquier duda puede
marcar una diferencia importante en la detección temprana y el cuidado integral de tu bienestar.
